El Dollar Cost Averaging, por sus siglas DCA, consiste en una estrategia de inversión utilizada en el largo plazo. No tiene una traducción exacta al español, pero verás que su explicación es mucho más sencilla que su nombre.

Muy resumidamente, utilizando el DCA conseguirás promediar el precio de la compra de acciones/fondos, consiguiendo, de este modo, aislarte de las variaciones del mercado. Con el Dollar Cost Averaging podrás llevar a cabo una estrategia mecánica.

Dollar Cost Averaging (DCA)

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Definición. ¿En qué consiste la estrategia Dollar Cost Averaging?

El Dollar Cost Averaging (DCA) es una estrategia de inversión utilizada en el largo plazo, en la que se compran activos sin atender a cuál es su precio, sin importar si están a un precio elevado o bajo.

Es una estrategia mecánica en la que cada mes, o cada periodo que establezcas (trimestral, anual, 6 meses…), se realizan aportaciones de dinero a tu fondo de inversión o a la compra de acciones sin importar la situación en la que esté el mercado (crisis, bonanzas económicas…).

Llevando a cabo esta inversión mecánica, eliminas la parte psicológica de las inversiones, tan peligrosa, evitando que entren en juego los sentimientos: ¿venderé/compraré ahora que está cayendo todo? o ¿compraré/venderé ahora que el mercado está creciendo?

Se trata de ceñirte a realizar aportaciones periodicas y olvidarte del mercado.

Con DCA conseguirás promediar tus compras, es decir, al comprar de manera automática independientemente del momento por el que pase el mercado, habrá compras caras y habrá compras baratas, pero a largo plazo la media de tus compras realizadas tenderá a ser la media a la que lleva cotizando ese activo.

Así evitarás, por ejemplo, comprar un activo cuando está en sus precios más altos invirtiendo gran cantidad de dinero y que luego baje notablemente su valor pediendo grandes cantidades de capital.

Ejemplo de estrategia Dollar Cost Averaging

Sin utilizar DCA

En 2015 la acción de la empresa Volkswagen cotizaba a 250 €. Imaginemos que en ese momento invertimos 10.000 € en compra de acciones de la compañía.

10.000 € = 40 acciones (250 €/acción)

En septiembre de ese mismo año, 2015, se descubrió el escándalo del Dieselgate en el que estaba implicado Volkswagen. Esto provocó que sus acciones cayeran hasta llegar a cotizar a 90 €. En este momento, tendríamos:

40 acciones. Valor de cada acción 90 €. Capital total = 3.600 € (habríamos perdido 6.400 €)

Con el paso de los meses, la compañía comenzó a recuperarse y su acción empezó a subir hasta cotizar a 170 €.

Llegados a este punto:

40 acciones. Valor de cada acción 170 €. Capital total: 6.800 € (habríamos perdido 3.200 € respecto a nuestra inversión inicial).

Con DCA

Mismo contexto pero utilizando DCA:

Compramos 5.000 € en acciones a 250 €. Total 20 acciones.

Se produce el escándalo del Dieselgate y se desploman las acciones.

Caen a 90 €. Capital total 1.800 €.

En ese momento realizamos otra compra de 5.000 € al precio al que cotiza actualmente la acción (90 €).

Compramos 55 acciones. Acciones totales: 75.

La compañía se recupera y su acción empieza a cotizar a 170 €. Contamos con 75 acciones.

Capital total: 12.750 € (invertido 10.000 €).

Mismo caso. Mismas variaciones de precio.

Sin DCA un balance de -3.200 €.

Con DCA un balance de +2.750 €.

La evolución del mercado. Errores más frecuentes de los inversores.

En la inversión en bolsa es muy importante la psicología. Debemos de ser fuertes mentalmente con la evolución del mercado para evitar cometer errores muy comunes en la trayectoria de un inversor.

A continuación, enumeraré una serie de errores muy habituales que suelen cometerse:

Invertir, sea el capital que sea, cuando a corto plazo vamos a necesitar ese dinero. Es importante invertir solamente ese dinero que “no necesitas”.

¿A qué me refiero con dinero que no necesitas?

Aunque obviamente el dinero invertido siga siendo tuyo, no estará “disponible” mientras esté invertido. El retirarlo precipidamente puede provocar que pierdas parte del capital invertido si lo haces en un periodo de caída.

El denominado “efecto retrovisor”. Es la creencia de muchos inversores de que las rentabilidades pasadas suponen algún tipo de información para el futuro. La bolsa es totalmente impredecible, nadie sabe qué va a pasar. Por ello, tomar decisiones teniendo en cuenta solamente la trayectoria de una determinada empresa o fondo hasta la fecha, es un error.

Si realmente la evolución histórica de la cotización de un determinado activo fuese un indicador de su comportamiento en el futuro, nadie se equivocaría e invertir sería realmente sencillo, algo que lógicamente no ocurre. 

Vender acciones cuando el precio está cayendo. Es un miedo que no todos los inversores son capaces de gestionar. Ver como tus inversiones están cayendo y no poder controlar ese sentimiento que aparece de “tengo que hacer algo”, acaba por conducir a un error que es vender perdiendo dinero. Si realmente la empresa es importante, su cotización volverá a subir.

Debemos de tener en cuenta que los “cracks”, que son cuando la bolsa sufre notables caídas, son los peores momentos que puede elegir un inversor para vender sus acciones. Sin embargo, suponen excelentes momentos para comprar, ya que tendremos acceso a acciones a un precio mucho más bajo del habitual.

Es importante tener claro que es normal que las empresas sufran caídas y pasen problemas temporales. Cuando esto ocurra y nosotros seamos inversores de esa empresa, no debemos de vender (salvo obviamente casos extremos) ya que los problemas seguramente se solucionen y vuelva a cotizar a su precio habitual. Por eso, sería el mejor momento para invertir todavía más cantidad de dinero en sus acciones aprovechando que el precio será más bajo.

Ojo, esto último siempre y cuando hayamos analizado profundamente a esa empresa y los datos objetivos hagan indicar que la caída en su cotización es puntual.

Lo contrario a lo anterior también es un error muy común: comprar de manera descontrolada en la cresta de una burbuja del mercado, es decir, cuando los precios están en valores muy altos.

Como mencionamos anteriormente, el mercado no se puede predecir y puede que una empresa que se encuentre en sus valores máximos históricos siga subiendo de manera constante, pero como eso no lo sabemos, al igual que ocurre con las caídas, este momento no es el adecuado para comprar gran cantidad de acciones al cotizar a un precio muy elevado debido al importante riesgo de caída posterior.

Muchos inversores al ver las gráficas con picos tan altos, creen que nada puede fallar y que el precio de esa acción va a seguir subiendo, invirtiendo sin control grandes cantidades de dinero que, posteriormente, al descender a los precios habituales de la acción, supondrán importantes pérdidas.

Otro error a la hora de invertir a largo plazo es llevar a cabo una estrategia “market timing”.

El market timing consiste en intentar anticiparnos a los movimientos del mercado. Es cómo jugar a la lotería, ya que se intentará preveer cuando va a empezar a caer la bolsa para vender acciones en precios altos, y a la inversa, se intentará predecir en que momento dejará de caer una acción para comprarla barata esperando que posteriormente suba.

Nota: esta es una estrategia que adoptan cada vez más los inversores de fondos de inversión y los gestores de cartera (Bogle, 2017)

En el siguiente punto veremos algunos de estos casos mencionados anteriormente a través de ejemplos.

Con "DCA" vs sin "DCA"

A través de una serie de ejemplos, veremos cómo llevar a cabo una estrategia Dollar Cost Averaging (diversificación temporal) en el largo plazo puede ser más beneficioso que otras estrategias, reduciendo el riesgo y ayudando a nuestra cabeza a descansar bien por las noches.

La acción de «Moda Caimán» comienza a cotizar en bolsa en el año 2020 con un precio de 200€.

Al cabo de 7 años, la evolución en bolsa ha sido la siguiente y la acción de Moda Caimán cotiza a 50€:

A muchos inversores, llegados a este punto, el estómago les pediría deshacerse de toda las acciones, vender ahora que «aun valen algo». Imaginemos que su inversión inicial hubiesen sido 10.000 €. Ahora mismo las 50 acciones que habían comprado en 2020 estarían valoradas solamente 2.500 € (7.500 € de pérdida).

Sin embargo, habrá otros inversores que hayan valorado previamente la empresa llegando a la conclusión de que es sólida y su rendimiento en el futuro mejorará, por lo que mantienen su confianza en ella y siguen invirtiendo más capital, y más ahora que el precio de su acción está tan barato.

En el año 2030 recupera su cotización inicial, 200 €. Al cabo de otros 4 años, en el 2034, la acción de Moda Caimán está en máximos históricos y cotiza a 380€ la acción.

Llegados a este punto de máximos históricos, habrá inversores que atraídos por la buena evolución de la empresa en estos últimos años quieran invertir en ella, y es aquí donde si no se hace con cabeza, puede llegar otro de los errores de invertir a lo loco en las crestas de las burbujas.

Los inversores veteranos, que habían analizado la empresa en sus inicios, siguen con su entrategia Dollar Cost Averaging y siguen haciendo aportaciones de capital para comprar cada vez más acciones independientemente de si la acción está «cara» o «barata».

Vamos a realizar una comparación de cuál sería la situación entre llevar una estrategia Dollar Cost Averaging o no hacerlo en este periodo de tiempo con la empresa Moda Caimán (2020-2034)

Como vemos en la tabla, con una estrategia sin utilizar DCA, habiendo invertido 10.000 € en el 2020, no solo habríamos recuperado ya nuestro capital inicial, sino que en el año 2034, gracias a la cotización por acción de «Moda Caimán» de 380 € (máximo histórico) tendríamos casi el doble de dinero, 19.000 €.

¿No está mal, no? Sin embargo…

Si desde el 2020 hubiésemos llevado a cabo una estrategia dollar cost averaging, comprando anualmente 500 € de acciones de «Moda Caimán», ajenos a la evolución del mercado con compras mecánicas, en el año 2034 tendríamos invertidos un total de 7.000€. Pero nuestro capital, gracias a la evolución del mercado, sería de un +218,85%, es decir, tendríamos 22.320 €.

Esta cifra significa tener +3.320 € más que con una estrategia que no utiliza DCA y habiendo invertido 3.000 € menos (10.000 € vs 7.000 €).

Siguen avanzando los años y la acción de «Moda Caimán» comienza a caer. Nos plantamos en 2040 con está evolución:

Después de alcanzar máximos históricos y experimentar un continuo crecimiento entre 2027 y 2034, la acción de «Moda Caimán» cae hasta los 200 € en 2040, situándose en el valor inicial de 2020 cuando comenzó a cotizar en bolsa.

Al cabo de 20 años, la acción de «Moda Caimán» cotiza al mismo precio que en el inicio (200 €) tras continuas variaciones de precio, experimentando una alta volatilidad. ¿Qué es la volatilidad?

La situación en 2040, sin DCA vs con DCA sería la siguiente:

Como vemos en esta comparativa anterior entre llevar a cabo una estrategia DCA o no hacerlo, las cifras finales tras una rentabilidad 0% de una acción a lo largo de 20 años, varían notablemente.

Sin DCA mantenemos el capital invertido: empezamos con 10.000 € y tras 20 años tenemos 10.000 €.

Con DCA aumentamos nuestro dinero en un +41,66%. Tras realizar aportaciones anuales de 500 € a lo largo de los 20 años, un total de 10.000 €, en 2040 tenemos 14.166 €.

NOTA

El Dollar Cost Averaging es una excelente estrategia a largo plazo que nos brinda protección a nuestras inversiones y, dependiendo de la evolución del mercado, nos permitirá ganar más dinero que utilizando otras estrategias distintas.

Pero…

Hay que aclarar que dependiendo de cómo evolucione el mercado, una inversión única y muy elevada de capital puede suponer mayor beneficio que la estrategia DCA.

Por ejemplo, en un periodo de 20 años puede que una acción solo crezca. En este caso, al aplicar los % de crecimiento sobre una cantidad más elevada (la inicial) frente a las aportaciones mensuales/anuales, estaremos consiguiendo cada año mayor beneficio.

Me reitero, al igual que ya comenté en la sección de diversificación, que esta estrategia no tiene porqué significar que vayamos a obtener mayores rentabilidades, pero sí nos ayudará a reducir el riesgo de las inversiones y proteger nuestra cartera para minimizar pérdidas en tiempos difíciles.

Psicología de mercado. Las distintas fases del proceso de inversión.

La psicología es clave en la inversión. No todo el mundo tiene la misma aversión al riesgo ni la misma capacidad para aguantar los vaivenes del mercado.

A lo largo de nuestra vida de inversor pasaremos por las fases que aparecen en la siguiente imagen.

He puesto la evolución de la acción del ejemplo anterior de «Moda Caimán». Pasamos por fases de: alegría, enfado, decepción, depresión, esperanza, optimismo, júbilo e indiferencia. Aparecen en la imagen en el mismo orden que han sido nombradas.

El saber sobrellevar los vaivenes del mercado es lo que puede marcar la diferencia entre ganar o perder dinero.

Una inversión mecánica, alejada de la evolución del mercado, siguiendo una estrategia previamente establecida, es clave para alcanzar los objetivos. Con el DCA podemos invertir sin sufrir, aislándonos y seguir viviendo sin preocuparnos por caídas puntuales de la bolsa, evitando cometer errores de compra/venta en momentos inoportunos.

Conclusiones finales

Para mí, la mejor opción en estrategias a largo plazo es llevar a cabo una diversificación temporal, evitando así tener que encontrar cuál es el mejor momento para invertir cantidades elevadas de dinero y promediando tu compra de acciones/fondos de manera que te protejas de las subidas y bajadas naturales del mercado.

Normalmente, los inversores o gestores que consiguen vencer a la psicología del mercado y compran acciones cuando todos los demás están vendiendo, son los que a largo plazo consiguen mejores rentabilidades.

“Es muchísimo peor quedarse fuera de las grandes subidas, que vivir un crack. Estar dentro de la bolsa en un crack no nos va a cambiar la vida, pero estarlo en una gran subida sí que nos la va a cambiar, y mucho.” (Gregorio Hernández Jiménez, 2014)

Con la estrategia Dollar Cost Averaging (DCA) podremos vivir “despreocupados” mientras estamos invirtiendo de manera regular sin importarnos cómo está evolucionando el mercado.

Es una estrategia simple.

Supone menos riesgo.

Eliminamos componente emocional en las inversiones.

Inversión mecánica: evitamos riesgos de cometer errores llevados por los sentimientos.

¿Cuál es tu estrategia de inversión?

¿Tienes alguna duda respecto a la estrategia Dollar Cost Averaging?

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2 comentarios en «Estrategia de inversión: Dollar Cost Averaging (DCA)»

  1. Muy bien explicado un tema que, al menos para mí, es muy complejo.

    Según entiendo después de leerlo, es mejor invertir poco a poco que hacerlo con una cantidad muy alta de dinero, no?

    Responder
    • ¡Hola, Toni!

      Gracias por tu comentario.

      En respuesta a tu pregunta, realmente no es que sea mejor. Si inviertes de una sola vez una gran cantidad de dinero y el mercado crece, tu rentabilidad será mayor. El problema es si ocurre lo contrario, que tus pérdidas también serían más elevadas que si inviertes en varias fases.

      La ventaja de realizarlo en varias compras es que tenderás a comprar al precio medio que experimenten durante ese periodo los activos que elijas. Digamos que será más beneficioso para tu salud mental al no verte agobiado por posibles pérdidas tras una fuerte inversión.

      Espero haber aclarado tu duda.

      Saludos.

      Responder

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